Las tecnologías digitales ante el reto del envejecimiento de nuestras sociedades

Hoy el envejecimiento es un fenómeno social nuevo con unas grandes consecuencias personales, sociales, económicas y políticas y las nuevas tecnologías constituyen un elemento importante para la atención a las personas ancianas.

Las tecnologías digitales ante el reto del envejecimiento de nuestras sociedades

Tecnologías digitales y envejecimiento

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Hoy el envejecimiento es un fenómeno social nuevo con unas grandes consecuencias personales, sociales, económicas y políticas y las nuevas tecnologías constituyen un elemento importante para la atención a las personas ancianas.

El envejecimiento es un concepto reciente en nuestra sociedad. Según los antropólogos hace 40.000 años que existimos como humanos (1). Durante muchos años la vejez fue algo extraordinario. Al fin y al cabo como la mayoría de los mamíferos tienen un ciclo vital es corto. Justo para procrear y garantizar una asistencia a los hijos hasta la adolescencia. En la época del Imperio Romano la esperanza de vida era de entre 45 y 47 años (2).

Hoy el envejecimiento es un fenómeno social nuevo con unas grandes consecuencias personales, sociales, económicas y políticas. Por lo pronto es difícil precisar cuándo se puede definir que la vejez empieza. Hasta hace unos años el criterio era el del momento de la jubilación. Este criterio cada vez es menos válido, primero por los cambios en la edad de la jubilación y las estrategias políticas para disminuir el número de parados, de forma que hemos visto jubilaciones a los 55 años como forma de disminuir las cifras del paro. También las diferencias entre países, por ejemplo en Francia todavía mantienen la edad de la jubilación a los 60 años, cuando la mayoría de países occidentales es a los 65 años. En algunos países, como el caso de España, han aprobado leyes, alargando progresivamente, la fecha de la jubilación más allá de los 65 años.

Otro factor es que no podemos entender el envejecimiento como un fenómeno masivo sin personalizar. Cada sociedad y cada cultura define de forma diferente el envejecimiento y sobre todo cada individuo afronta el envejecimiento de forma diferente.

A pesar de las complejidades del proceso de envejecimiento, no tiene por qué ser un problema en sí mismo. En un artículo de ‘The Economist’, analiza que las encuestas de opinión en Estados Unidos se identifica que la sensación de bienestar y de pérdida de estrés aumenta a partir de los 53 años. Se va rompiendo el mito de que el envejecimiento es siempre un proceso de decadencia.

 

Uno de los factores más dramáticos del envejecimiento es el declive de las funciones cognitivas

 

Declive de las funciones cognitivas 

Sin lugar a dudas la biología manda. Así como la genética y los hábitos de nuestra vida. Sea como sea, hagamos lo que hagamos nuestro destino es desaparecer. Uno de los factores más dramáticos del envejecimiento es el declive de las funciones cognitivas. Personajes públicos, sobre todo políticos por su presencia en los medios de comunicación como Ronald Reagan, Adolfo Suárez o Pasqual Maragall son un claro exponente. Miles más, menos conocidos, son personas anónimas que viven el declive de sus capacidades cognitivas. Esto significa la pérdida de memoria, de las funciones ejecutivas y de la velocidad en sus actividades mentales.

El indicador ADL (Disability in activity of Daily Living) es una de las herramientas que pueden servir para valorar el grado de fragilidad que puede tener una persona mayor. La pérdida de peso inintencionada, el caminar lentamente, disminución de fuerza en las manos, falta de ejercicio y poco equilibrio, entre otros, nos pueden dar un determinado índice de fragilidad (3). A medida del aumento de la población de más de 65 años, también se han ido priorizando la necesidad de prever la fragilidad, así como analizar con más profundidad las interacciones entre los sistemas fisiológicos, inflamatorio y endocrino, como es el modelo de Espinoza y Walston (4).

 

 

 

Abordaje del envejecimiento

Tenemos pues muchos datos y una serie de retos en el ámbito del envejecimiento. Un informe resultado de un proyecto europeo INNOVAGE nos muestra la complejidad de lo que llamamos envejecimiento y sus diferentes perspectivas de abordaje. También en Reino Unido se ha iniciado un programa sobre la demencia, ‘Dementia Challenge’, promovido en su momento por el Primer Ministro Británico. 

Según el estudio ‘Prevalencia de la demencia en España’, que realizó el equipo el de Jesús de Pedro Cuesta de CIBERNED (Centro de Investigación Biomédica en Red de Enefermedades Neurológicas), "en España hay alrededor de 600.000 personas que sufren de demencia y cerca de 400.000 con enfermedad de Alzheimer, según esta investigación que se realizó a través de encuestas de evaluación a personas de 70 años o mayores, en 13 poblaciones españolas. De las 12.232 personas entrevistadas, se detectaron 1.194 casos de demencia (707 de la enfermedad de Alzheimer y 238 con demencia vascular)".

El coste del alzhéimer en España asciende a 37.000 millones y se duplicará en 20 años, según la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y otras Demencias (Ceafa).

 

Aging population

Nueva geometría familiar 

Otro fenómeno es el cambio en la geometría de las familias. La familia se está transformando en todas partes (5). De la familia nuclear hemos pasado a una gran diversidad de modelos. Parejas de hecho, divorcios sucesivos, madres solteras, etc. En las estadísticas del INE de 2013 encontramos que 4.412.000 personas viven solas, un 24% de los hogares y un 9,6 de la población. En el caso de personas de más de 64 años, el porcentaje es del 9,9% de población en el año 2013. 

Del libro ‘Atención Sanitaria al Anciano’, publicado por la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEGA), se estima que el 65% de personas de más de 65 años padece cuatro o más patologías crónicas, lo que supone un riesgo 13 veces mayor de desarrollar una dependencia funcional.

 

Píramide población

 

El rol de las TIC 

Ante los retos que supone el envejecimiento, ¿cuál es el rol de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación? La Comisión Europea ya puso en marcha lo que se denomina ‘European Innovation Partnership on Active and Healthy Ageing’ que ha sido un programa muy útil para fomentar iniciativas innovadoras.

También AAL (Ambient Assisted Living) ha puesto en marcha una serie de proyectos competitivos que han posibilitado la innovación en el ámbito del envejecimiento y de la discapacidad. 

 

El coste del alzhéimer en España asciende a 37.000 millones y se duplicará en 20 años

 

Estas dos iniciativas de alcance europeo han sido esenciales para poner en marcha proyectos innovadores y conocer de cerca las diferentes realidades de cada país. El problema es que la mayor parte de proyectos se han quedado en proyectos piloto, sin que se haya encontrado la manera de una implantación a gran escala.

En un futuro cercano lo que se denomina Internet of Things va a ser clave para el cuidado de las personas ancianas en sus domicilios. La monitorización de la persona junto a la monitorización del hogar van a dar mayor seguridad, más atención y un mejor seguimiento clínico y social, en especial cuando esta vive sola. 

Las tecnologías digitales son y serán sin duda un elemento importante para la atención a las personas ancianas. Pero solo podrán realmente ser útiles si son parte de un proceso en el que se impliquen las autoridades públicas, las organizaciones de salud y servicios sociales públicas y privadas, las entidades sin fin de lucro, y por supuesto las personas ancianas y sus familias. Todo un reto.

 Joan Cornet Prat

Director del centro de competencias mHealth de Mobile World Capital Barcelona

 


 

Bibliografía

1. Viegas, Jennifer (2010-05-06). "Neanderthals, humans interbred, DNA proves". Discovery News. H Archived from the original on 2010-11-22.

2. Frier, Bruce W. (2001). "More is worse: some observations on the population of the Roman empire". In Scheidel, Walter. Debating Roman Demography. Leiden: Brill. pp. 144–145. ISBN 9789004115255

3. Fried, L. P., Tangen, C. M., Walston, J., Newman, A. B., Hirsch, C., Gottdiener, J., Seeman, T., et al. (2001). Frailty in older adults: evidence for a phenotype. The journals of gerontology. Series A, Biological sciences and medical sciences, 56(3), M146-M156

4. Espinoza, S., & Walston, J. D. (2005). Frailty in older adults: Insights and interventions. Cleveland Clinic Journal of Medicine, 72(12), 1105-1112

5. Bott, E. (2003). Family and Social Network: Roles, Norms, and External Relationships in Ordinary Urban Families. London: Routledge. (p. 363). Routledge.