Entrevista a Kaveh Safavi, director general de Accenture Health

Kaveh Safavi, director general de Accenture Health, ponente destacado de la última edición del Internet of Things Solutions World Congress (IoTSWC) celebrado en Barcelona, analiza en esta entrevista el potencial del Internet de las Cosas en el sector de la salud.

Entrevista a Kaveh Safavi, director general de Accenture Health

Kaveh Safavi

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Kaveh Safavi, director general de Accenture Health, ponente destacado de la última edición del Internet of Things Solutions World Congress (IoTSWC) celebrado en Barcelona, analiza en esta entrevista el potencial del Internet de las Cosas en el sector de la salud.

 

Afirma que la atención sanitaria ha disminuido su productividad desde 1980. ¿Qué significa productividad cuando estamos hablando de atención sanitaria?

El concepto de productividad hace referencia a los recursos necesarios para conseguir unos resultados determinados. En el ámbito de la salud, pensamos en productividad como en la cantidad de atención sanitaria que podemos ofrecer sin necesidad de aumentar el número de profesionales. Nuestro modelo actual está basado en la relación cara a cara con nuestro médico. Si hablamos de una escasez de profesionales sanitarios, basándonos en el supuesto de que los médicos hacen todas las tareas que hacen actualmente, para poder satisfacer una mayor demanda de atención sanitaria tendríamos que aumentar el número de profesionales. Un sistema más productivo significaría que podríamos atender a más pacientes sin necesidad de un incremento proporcional del número de facultativos, porque éstos se dedicarían exclusivamente a lo que sólo los médicos saben hacer. El resto de tareas deben ser llevadas a cabo por otras personas, otras tecnologías o los mismos pacientes. Eso básicamente significaría mejores resultados en relación a los recursos disponibles.

 

Un sistema más productivo podría atender a más pacientes sin incrementar el número de médicos

 

¿Cómo podemos conseguir que la atención sanitaria sea más productiva y sostenible?

En el modelo actual, vemos que el coste de la atención sanitaria crece a un ritmo superior al del PIB de cada país. Podemos constatar esta tendencia en todos los países desarrollados, independientemente de la cantidad absoluta de dinero que destinen a salud. Esto no es económicamente sostenible porque la atención sanitaria es un bien común en muchas partes del mundo, por lo menos en aquellos países en que se trata, en su mayor parte, de un servicio público. Al crecer la demanda sanitaria más rápidamente que la economía del país, la única forma que tienen los gobiernos de corregir esta situación es aumentar los impuestos o recortar otros servicios. Si conseguimos reducir esta creciente demanda y acercarla a la tasa total de crecimiento de la economía del país, pondremos menos presión sobre el sistema y seremos capaces de ofrecer más y mejores servicios sin necesidad de subir impuestos ni de aplicar recortes, algo que nadie considera como un modelo sostenible a largo plazo. 

 

En sus conferencias aborda el concepto de salud virtual. ¿Qué significa y qué beneficios ofrece?

La salud virtual consiste en replantearse el modelo tradicional de atención sanitaria cara a cara y preguntarnos: ¿necesitamos realmente que médico y paciente estén en el mismo lugar al mismo tiempo? La atención sanitaria virtual nos permite superar la distancia y romper la barrera del tiempo. Al no tener que estar en el mismo espacio, un mismo médico puede atender a varios pacientes (one-to-many), o un paciente consultar a diferentes médicos, lo que permite mejorar y aumentar nuestra experiencia. El ejemplo es la telemedicina: un paciente puede ser visitado por su médico a distancia y ver a través de la pantalla lo que el profesional sanitario ha examinado. Muchos pacientes prefieren este modelo en que la información es aumentada a la visita tradicional, en la que compartes espacio con tu doctor pero no dispones de este tipo de soluciones que enriquecen tu experiencia. Las plataformas digitales de salud de atención sanitaria virtual ofrecen estas nuevas posibilidades, que hacen posible un sistema sanitario más productivo y también más personalizado.

 

En los países desarrollados, el coste de la atención sanitaria crece a un ritmo superior al del PIB La atención sanitaria virtual nos permite superar la distancia y romper la barrera del tiempo

 

¿Conseguirá la salud digital que los ciudadanos estén más comprometidos con su propia salud?

Lo que los ciudadanos quieren es vivir la experiencia bajo sus propias condiciones. Compromiso es un concepto interesante, a todos nos encantaría que los pacientes estuvieran más comprometidos. Pero desde el punto de vista del paciente, esa no es la cuestión. Lo que ellos realmente desean es disfrutar de una atención sanitaria según sus términos. No quieren visitar a su médico si no es estrictamente necesario, lo que quieren es conseguir la información que necesitan. Soy un gran defensor de la personalización, y realmente eso es lo que los consumidores quieren. El concepto de compromiso en salud responde a la idea de que un paciente comprometido tiene más probabilidad de cuidar de sí mismo. Pero para mí, un paciente comprometido significa un paciente motivado, y la única manera de motivarse es que la experiencia se desarrolle bajo tus propias condiciones.

 

¿Cuál es el potencial del Internet de las Cosas en el ámbito de la atención sanitaria?

Es aún pronto para saberlo, pero la mayor parte de las experiencias llevadas a cabo con el Internet de las Cosas (IoT por sus siglas en inglés: Internet of Things) están centradas en mejorar la calidad de los tratamientos permitiendo un mejor diagnóstico, gracias a la información médica que recogen los sensores. Sin embargo, la verdadera promesa del IoT es movernos de la idea de un cuidado de la salud más eficaz al objetivo de conseguir un sistema sanitario más productivo. Si observamos los sectores donde el IoT es más utilizado, el industrial y el energético, vemos sensores de detección pasiva y otras tecnologías que envían información a un dispositivo de computación cognitiva, que interpreta estos datos y realiza los ajustes correspondientes. Básicamente lo que consiguen es mejorar la distribución de la energía o el mantenimiento de un avión reduciendo los gastos. En lo que respecta a la salud, aún no hemos analizado por completo cómo sacar el máximo rendimiento del IoT para lograr esos beneficios económicos, principalmente enfocados en disponer de una atención sanitaria más eficiente desde un punto de vista cualitativo. Eso puede resultar útil pero no creo que vaya a suponer una adopción a gran escala de esta tecnología. Considero que hay que superar la eficacia para conseguir asequibilidad y accesibilidad, entonces podremos presenciar una adopción generalizada. Aunque como he dicho, aún es pronto.

 

En este escenario, ¿qué rol va a desempeñar la robótica en el futuro de la salud?

Hay algunas tareas físicas relacionadas con la asistencia que estamos viendo ya. Por ejemplo, en Japón se está trabajando en el uso de la asistencia robótica para ayudar a los cuidadores a elevar y transportar pacientes con movilidad reducida, lo que facilita la tarea y reduce lesiones. Son ideas sencillas que básicamente refuerzan actividades físicas para remplazar o facilitar la labor humana. También se está trabajando en dotar de características humanas a los robots, porque está comprobado que las personas están más dispuestas a interactuar con un robot con apariencia humana que con el cilíndrico Amazon Echo, por ejemplo, pese a que lo que ofrecen ambos sea básicamente lo mismo. La forma humanoide es más interesante y genera una respuesta emocional diferente. 

 

La promesa del IoT es pasar de un cuidado de la salud más eficaz a un sistema sanitario más productivo

 

¿Qué otros ejemplos destacaría del uso de Inteligencia Artificial en el ámbito de la salud?

En primer lugar, los ejemplos más prácticos están relacionados con ayudar al profesional sanitario en la toma de decisiones. Los más interesantes que se han realizado últimamente han sido con pacientes con cáncer, ámbito en el que la investigación avanza rápidamente. Estas soluciones ayudan a los doctores a conocer las opciones de tratamiento más actuales, o si existen ensayos clínicos disponibles para un determinado paciente. O en el caso de que quieran apostar por un tratamiento menos habitual, poder saber si ha habido otras personas en una situación similar y cómo ha funcionado con ellos ese tratamiento. Veo muchos proyectos interesantes tratando de ayudar a los médicos a tomar decisiones, pero creo que debemos avanzar hacia tecnologías que faciliten el autocuidado y el autodiagnóstico de los pacientes, sin que haga falta un profesional que supervise esa tarea. Esa será una promesa de futuro verdaderamente interesante.

 

¿Qué puede aportar Accenture en el desarrollo de tecnologías como el IoT en el ámbito de la salud?

El desafío consiste en que el simple hecho de crear una innovación no significa necesariamente que vaya a cambiar la manera actual de trabajar. Tiene que encajar en el ecosistema tecnológico o en el modelo de negocio, por eso nos estamos centrando en sistemas virtuales como la computación cognitiva o la analítica avanzada que ya empiezan a acceder al mercado. Mucha gente se está preguntando por el efecto que puede tener el IoT en el ámbito sanitario. Estamos trabajando con gobiernos y empresas para tratar de averiguar qué ocurre si introducimos esta tecnología en el sector y cómo van a tener que cambiar su forma de trabajar para sacarle el máximo rendimiento.

 

Por Jose L. Cánovas